Durante estos días podéis encontrar excelentes erizos de mar en la Plaza de Lugo en A Coruña y aunque no me gusta mucho utilizar la nata en mi cocina a excepción de los postres hoy os propongo la preparación de un plato rico y delicado.
Las huevas de erizo tienen un intenso sabor a mar y desde que era un chaval las he degustado directamente después de abrirlos y puedo aseguraros que es un lujo disfrutar de un producto de excelente calidad. Me encantan los revueltos de huevas de erizo y sobre todo con grelos, una receta que os propongo con afecto para que podáis comprobar que es una delicia degustar su intenso sabor a mar.
La fuente que he consultado para compartir con vosotros esta receta es el excelente libro denominado “Las CONSERVAS de Pescados y Mariscos en la gastronomía del siglo XXI” editado por el MAGRAMA y ANFACO y que ha sido uno de los premios con los que me obsequiaron en la entrega de Premios de la Campaña “Valora tu pescado” del MAGRAMA.

Ingredientes: 

70 gramos de caviar de erizos.
200 gramos de nata.
1 o 2 chalotas.
3 huevos de codorniz.
Vino Godello.
Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
Sal.
Pimienta blanca.
Cebollino, perejil o eneldo a vuestro gusto.

Preparación:

Picamos muy finas las chalotas y las sofreímos a fuego lento en un poquito de AOVE. Incorporamos un poquito de vino Godello o Albariño  y lo dejamos reduciendo durante un par de minutos. Salpimentamos. Retiramos la sartén del fuego y añadimos con cuidado el caviar de erizos, la nata y una pizca de pimienta. Podemos utilizar una batidora pero yo he utilizado un tenedor para remover con cuidado y distribuir el caviar de erizo de manera homogénea entre la nata para que pudiera conservar en la medida de lo posible su textura. 
Ponemos la crema en cuencos pequeños y cascamos en cada uno de ellos un huevo de codorniz. Metemos los cuencos en el horno precalentado a 150º C durante unos minutos hasta que cuajen las claras. Espolvoreamos con cebollino picado, eneldo o perejil y servimos a nuestros comensales.
1º.- Para abrir los erizos de mar os recomiendo que sigáis las indicaciones que os había aportado en la receta denominada Revuelto de grelos de Monfero con huevas de erizo de mar: Dos deliciosas opciones.

2º.- Observad que aspecto más fresco y llamativo tienen las huevas de erizo. Reservamos.

3º.- Para esta cantidad de huevas de erizo yo sólo he picado una chalota nada más pero es una decisión que delego en cada uno de vosotros según vuestras preferencias.
4º.- Sofreímos a fuego lento la chalota en un poquito de AOVE. Incorporamos un poquito de vino Godello o Albariño  y lo dejamos reduciendo durante un par de minutos. Salpimentamos.
 5º.- Retiramos la sartén del fuego y añadimos con cuidado el caviar de erizos, la nata y una pizca de pimienta.
6º.- Podemos utilizar una batidora pero yo he utilizado un tenedor para remover con cuidado y distribuir el caviar de erizo de manera homogénea entre la nata de cocinar para que pudiera conservar en la medida de lo posible su textura.
 7º.- Ponemos la crema en cuencos pequeños y cascamos en cada uno de ellos un huevo de codorniz.
8º.- Metemos los cuencos en el horno precalentado con función turbo o aire caliente a 150º C durante unos minutos hasta que cuajen las claras.
 9º.- Espolvoreamos con cebollino picado, eneldo o perejil y servimos a nuestros comensales.
Yo soy un ignorante en fotografía pero poco a poco la luz que entra por las ventanas de nuestro salón me va mostrando día tras día que un par de segundos pueden influir notoriamente en el resultado final de uno de nuestros anhelos, anhelo de todo bloguero gastronómico que no es otro que ofreceros y compartir con vosotros una fotografía “digna”.
No me gusta dar consejos salvo que esté muy convencido de que pueden dar buenos resultados.Yo pienso que lo más importante es disfrutar de la gastronomía, de la cocina, compartirlas con nuestros familiares y amigos y si nuestras fotografías salen bien pues estupendo y si no salen también pues en otra ocasión ya tendremos otra oportunidad para aprender y corregir defectos, malo será pero por favor, no sufráis.
Es muy saludable reconocer en público los errores que uno va cometiendo durante el camino y por supuesto los errores gastronómicos también.  No se lo digáis a nadie, jajajaja pero la primera vez que cociné este sabroso entrante cometí dos errores importantes, por un lado, calentar la nata de cocinar durante unos minutos en la sartén antes de introducir los cuencos en el horno y por otro lado, rellenar los cuencos demasiado.
Aviso a navegantes, sobre todo a los que sois demasiado exigentes con la fotografía gastronómica, este plato no es nada fácil de fotografiar si pretendéis que las yemas de los huevos de codorniz os queden inmaculadas, redonditas, bonitas, de color amarillo intenso y demás anhelos.
Hace bastante frío en A Coruña, al menos la sensación térmica nos lo demuestra así que toca fin de semana en casiña pero os prometo que no cocinaré para un posterior post porque los blogueros gastronómicos también somos de carne y hueso, jajajaja.
Print Friendly, PDF & Email